Segundo viaje de Colón: Descubrimiento de Puerto Rico
Los Reyes Católicos se entusiasmaros con los resultados del primer viaje de Colón, y lo autorizan para preparar una nueva expedición y emprender el segundo viaje. Contrario a la primera expedición que solo estuvo compuesta de tres carabelas, en la nueva expedición la flota estuvo compuesta por 17 embarcaciones y 1500 hombres. En esta segunda expedición, Colón parte de Cádiz el día 25 de septiembre de 1493. La primera isla que descubren pertenece a las Antillas Menores y le ponen el nombre de Dominica y continúan su viaje pasando por otras pequeñas islas del mismo grupo. Finalmente llegan a una isla más grande cuyos habitantes la llaman Borikén; la descubren el 19 de noviembre de 1493. Esta isla es Puerto Rico, a la que Colón llamó por nombre San Juan Bautista.
Ponce de León consiguió permiso para explorarla e inició dicha colonización en 1508, navegando en un buen puerto natural al que denominó Puerto Rico. Con el tiempo este nombre se aplicó a la totalidad de la isla. El nombre de San Juan comenzó a ser utilizado para llamar el lugar donde había desembarcado Ponce de León.
En 1509 se fundó la Villa de Caparra, en las proximidades de lo que es hoy las ciudades de Bayamón y Guaynabo.
En 1510, Cristóbal de Sotomayor, compañero de Ponce de León, fundó Tavara, aldea abandonada poco después a causa de los mosquitos, y un año después estableció el poblado que lleva su apellido, en el lugar donde hoy se asienta la población de Aguada.
En 1512 se fundó en la desembocadura del río Grande de Añasco la población de San Germán, que, debido al ataque de los indios caribes, se trasladó en 1574 a las Lomas de Santa Marta. Los indios, al principio, no ofrecieron gran resistencia al proceso de conquista, ya que tomaron a los conquistadores por dioses que cumplían su promesa de regresar.
Un cacique indio llamado Urayoán creó las condiciones de una rebelión y comenzó a desvanecer la superstición de su pueblo: la leyenda cuenta como Diego de Salcedo, sumergido en el agua por los indígenas, se ahogó. Fue llevado a la aldea y observado por los taínos para ver si volvía a la vida... la ley de los dioses quedó rota al comprobar cómo el conquistador no resucitaba. La inmediata rebelión indígena, que fue aplastada tras cuatro años de lucha, finalizó con la derrota de las huestes de Agueybana, el último cacique isleño. La resistencia continuaría en el interior montañoso, aunque, debido a la represión de la rebelión, se aceleró el despoblamiento indígena de Borinquén, ya que muchos taínos se refugiaron en las islas situadas al Este de la principal.
Referencia:
http://www.salonhogar.net/Diversos_Temas/Descubrimiento_de_Puerto_Rico.htm
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